Sé que soy adoptado desde muy chiquito. Mis papás me lo dijeron apenas pude entenderlo. Nunca tuve la necesidad de saber quiénes son mis padres biológicos porque mis papás adoptivos son perfectos.
Siempre tuve una vida normal: buen colegio y muchos amigos, entrenamiento de fútbol y una muy buena relación con mis papás.
Pero un día todo eso cambió: mi mamá fue a buscarme a la escuela, chocó con un camión y falleció. Me sentí tan triste al igual que mi papá y me sentí solo.
Por eso desde ese momento quise empezar a averiguar sobre mis verdaderos papá y mamá. Publiqué en las redes mi historia para encontrar a mi familia.
Estaba casi todo el día leyendo artículos sobre madres y padres que buscaban a un hijo que habían dado en adopción y no encontraba nada.
Se me ocurrió ir al hogar de adopción en el que me adoptaron. Pedí los datos de mis padres y los busqué, era una de mis últimas ideas para encontrarlos. Vivían en Buenos Aires y yo en Mar de Plata. Me compré un pasaje para ir allá y contarles sobre mi.
Fui hasta la casa donde estaban viviendo ellos, o al menos era lo que pensaba. Era un barrio muy lindo pero con casas precarias. Apenas me vio, sus ojos se llenaron de lágrimas. Estaba muy emocionada. Me contó que me tuvo en su adolescencia y que no tenían junto a mi papá recursos para cuidarme y lo mejor era darme en adopción y que fue una decisión muy difícil. Desde ese momento no se vieron más con mi papá, pero ella estaba para mi.
Fuente:
http://www.upsocl.com/familia/chico-de-18-anos-busca-a-su-padre-biologico-a-traves-de-las-redes-sociales/amp/
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